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Todo duerme en tu jaula


Robado el carro de la inteligencia
embobados solo por bengalas,
rugiente el que acecha
y tú, no sabes nada.

Te abordan hordas clandestinas
que se visten de princesas y de hadas,
pero es una burbuja de sucia agua
que cuando no lo adviertes, te ahoga.


La clarividencia es la puerta
que casi siempre está cerrada,
solo tendrás la llave
si te arriesgas.

Pasa ese momento de conciencia
te quedas como marioneta,
sin cuerdas...Sin alas
y todo duerme en tu jaula.

Rosario de Cuenca Esteban

 

Robado el carro de la inteligencia
embobados solo por bengalas,
rugiente el que acecha
y tú, no sabes nada.

Te abordan hordas clandestinas
que se visten de princesas y de hadas,
pero es una burbuja de sucia agua
que cuando no lo adviertes, te ahoga.


La clarividencia es la puerta
que casi siempre está cerrada,
solo tendrás la llave
si te arriesgas.

Pasa ese momento de conciencia
te quedas como marioneta,
sin cuerdas...Sin alas
y todo duerme en tu jaula.



Nada mal querida Rosario. Un abrazo enorme. El poeta no poeta.
 
Excelente mi querida Rosario. Eres ese grito tan necesario porque toca las frentes dormidas con palabras que vienen desde el corazón de lo ignoto. Agradezco al infinito que existan seres como tú de admirable devoción por lo verdadero. Abrazos y besos de corazón.
 
Última edición:

Robado el carro de la inteligencia
embobados solo por bengalas,
rugiente el que acecha
y tú, no sabes nada.

Te abordan hordas clandestinas
que se visten de princesas y de hadas,
pero es una burbuja de sucia agua
que cuando no lo adviertes, te ahoga.


La clarividencia es la puerta
que casi siempre está cerrada,
solo tendrás la llave
si te arriesgas.

Pasa ese momento de conciencia
te quedas como marioneta,
sin cuerdas...Sin alas
y todo duerme en tu jaula.

Rosario de Cuenca Esteban


Grito necesario, palabras del alma para que ser en devocion busque lo verdadero. besos. excelente. luzyabsenta
 
Díficil a veces, encontrar la llave que abra la jaula, quizá haya que buscarla en el laberinto interior de la soledad necesaria, para que los fuegos fatuos no deslumbren nuestros ojos. Besos, amiga y reputación para este intenso poema.
 
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