Francisco de Torres
Poeta asiduo al portal
Llegué a la arena
tranquila de tu playa.
Y descansé en tu ribera
de cristalinas aguas.
Náufrago de tu amor,
surqué los mares
donde tu imagen se bañaba.
Mi barca a la deriva
se pierde sin el timón
de tu presencia.
Y exhausto, agotado,
arribé a tus orillas,
donde una corona de espuma
me susurró tu nombre.
tranquila de tu playa.
Y descansé en tu ribera
de cristalinas aguas.
Náufrago de tu amor,
surqué los mares
donde tu imagen se bañaba.
Mi barca a la deriva
se pierde sin el timón
de tu presencia.
Y exhausto, agotado,
arribé a tus orillas,
donde una corona de espuma
me susurró tu nombre.