Roman Lopez
Poeta recién llegado
Mis recuerdos me dijeron, que solo era “El aroma en mis manos”
otros recuerdos me daban la imagen de la mujer
una mujer que había descubierto.
-Porque ciego estaba-.
Flores frescas y dulces había en el viento,
Y, abrí los ojos, la pude ver.
¡Mira! Exclame..
Otro dijo, ¿que veo?
Ese lindo rostro; el de los pequeños y diminutos, pero muy lindos ojos,
esa pequeña boca de labios delgados.
con un color permanente natural, que llaman al beso.
Su silueta despide viento con un aroma muy familiar.
Dije yo-
Otro pregunto, ¿Cual?
¿esa?, esa silueta siempre ha estado allí.
Siempre sutil, siempre Linda,
rostro con unos pequeños y diminutos, pero muy lindos ojos,
una pequeña boca de labios delgados.
con un color permanente natural, que llaman al beso.
-Despierta-, dijo el otro
Ja, ja, Jajaja, estas soñando
Desperté: Ya en este momento
veía a una linda y hermosa mujer,
siempre sutil, siempre sonriente, siempre alegre, siempre discreta,
siempre jovial, siempre Linda
De largas piernas, pequeños pies, de cortos pasos, pero de inigualable caminar.
todo junto en una silueta sensual y atractiva
que mi pasión desbordada insistía en no rechazar y pedía de nueva cuenta,
Volver a soñar……….. Y tener la tentación de su cuerpo.
Desde “Tu aroma en mis manos”
otros recuerdos me daban la imagen de la mujer
una mujer que había descubierto.
-Porque ciego estaba-.
Flores frescas y dulces había en el viento,
Y, abrí los ojos, la pude ver.
¡Mira! Exclame..
Otro dijo, ¿que veo?
Ese lindo rostro; el de los pequeños y diminutos, pero muy lindos ojos,
esa pequeña boca de labios delgados.
con un color permanente natural, que llaman al beso.
Su silueta despide viento con un aroma muy familiar.
Dije yo-
Otro pregunto, ¿Cual?
¿esa?, esa silueta siempre ha estado allí.
Siempre sutil, siempre Linda,
rostro con unos pequeños y diminutos, pero muy lindos ojos,
una pequeña boca de labios delgados.
con un color permanente natural, que llaman al beso.
-Despierta-, dijo el otro
Ja, ja, Jajaja, estas soñando
Desperté: Ya en este momento
veía a una linda y hermosa mujer,
siempre sutil, siempre sonriente, siempre alegre, siempre discreta,
siempre jovial, siempre Linda
De largas piernas, pequeños pies, de cortos pasos, pero de inigualable caminar.
todo junto en una silueta sensual y atractiva
que mi pasión desbordada insistía en no rechazar y pedía de nueva cuenta,
Volver a soñar……….. Y tener la tentación de su cuerpo.
Desde “Tu aroma en mis manos”