Vevero
Poeta reconocida en el portal
Todo era lagrimal
a párpado abierto
sin epidermis tibia
que sirva de acorazado.
El iris gigante y putrefacto
supuraba gotas
de amor gastado.
No tuvo coraje de valerse ojo,
olvidó su misión
de observador callado,
de convertirse en prisma
refractario.
Su cornea enmudeció
al engaño,
sin pupila que juegue
a ser ladera,
sin retina que todo
lo transgreda…
Se convirtió en artefacto mal usado.
a párpado abierto
sin epidermis tibia
que sirva de acorazado.
El iris gigante y putrefacto
supuraba gotas
de amor gastado.
No tuvo coraje de valerse ojo,
olvidó su misión
de observador callado,
de convertirse en prisma
refractario.
Su cornea enmudeció
al engaño,
sin pupila que juegue
a ser ladera,
sin retina que todo
lo transgreda…
Se convirtió en artefacto mal usado.