Todos es pasar mirando el cielo,
las ramas más duras son frágiles,
vienen rodando caballos desde lejos
no hay piedras que detengan la infinita corriente,
ella rompe, ruge , truena, es inclemente...
Le da paso a las montañas,
verdes simientes...
y la penumbra se une con los ojos de la muerte.
Aun quiero mirar el cielo con ojos de serpiente
pero cruzan las aves a robar el calor de la fuente
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