Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Todo fue por ti,
las grietas en mis ojos,
las palabras escondidas
detrás de las cortinas,
las prisas para llegar
siempre tarde,
los silencios caminando
por el alambre.
Todo fue por ti,
aquella lágrima tímida
que se resistía a ser mía
pero que luego creció
como un tormenta,
las horas sólo conmigo
esperándote,
las horas solo contigo
esperándote,
la lluvia en mi rostro
dibujando tus labios,
las noches profundas
repletas de nosotros,
la piel despeinada
sembrada de mañanas.
Todo fue por ti,
las risas corriendo
por el pasillo,
el té de canela
en el desayuno,
Neruda después
de la cena,
un cigarrillo
a cualquier hora,
el deseo latente
en nuestras miradas,
la luna desnuda
en la ventana,
aquel tren plateado
haciéndose más y más
pequeño,
este poema que te busca
donde no estás,
donde estuviste.
las grietas en mis ojos,
las palabras escondidas
detrás de las cortinas,
las prisas para llegar
siempre tarde,
los silencios caminando
por el alambre.
Todo fue por ti,
aquella lágrima tímida
que se resistía a ser mía
pero que luego creció
como un tormenta,
las horas sólo conmigo
esperándote,
las horas solo contigo
esperándote,
la lluvia en mi rostro
dibujando tus labios,
las noches profundas
repletas de nosotros,
la piel despeinada
sembrada de mañanas.
Todo fue por ti,
las risas corriendo
por el pasillo,
el té de canela
en el desayuno,
Neruda después
de la cena,
un cigarrillo
a cualquier hora,
el deseo latente
en nuestras miradas,
la luna desnuda
en la ventana,
aquel tren plateado
haciéndose más y más
pequeño,
este poema que te busca
donde no estás,
donde estuviste.