horacio caraballo
Poeta recién llegado
Todo hombre
tiene su momento de soledad,
que no lo llena ni siquiera,
el ser más querido que se tenga
sobre la faz de la tierra.
Todo hombre
busca ese momento, tratando
de encontrar paz y calma,
dejando que a las penas se las lleve el viento,
para dar un pequeño respiro a su alma.
Todo hombre
sueña encontrar un día,
todos los secretos profundos de su mente;
tal vez para buscar los vestigios
que dejó marcado el amor, muy profundamente.
Todo hombre
teme volver a encontrar,
de nuevo al final del camino,
la terrible amargura que marchita
todo lo hermoso de su destino.
Todo hombre;
si pudiera saber lo que piensa,
cada hombre, cada día,
podría también llegar a saber
lo que sería el resto de mi vida;
que al no saber vivirla, la he perdido,
en el rincón oscuro de la melancolía.
tiene su momento de soledad,
que no lo llena ni siquiera,
el ser más querido que se tenga
sobre la faz de la tierra.
Todo hombre
busca ese momento, tratando
de encontrar paz y calma,
dejando que a las penas se las lleve el viento,
para dar un pequeño respiro a su alma.
Todo hombre
sueña encontrar un día,
todos los secretos profundos de su mente;
tal vez para buscar los vestigios
que dejó marcado el amor, muy profundamente.
Todo hombre
teme volver a encontrar,
de nuevo al final del camino,
la terrible amargura que marchita
todo lo hermoso de su destino.
Todo hombre;
si pudiera saber lo que piensa,
cada hombre, cada día,
podría también llegar a saber
lo que sería el resto de mi vida;
que al no saber vivirla, la he perdido,
en el rincón oscuro de la melancolía.