Conmigo no podrás, sólo me pregunto
¿Cuándo se deja de soñar?
Es cierto, llegaste antes que yo, y te quedarás cuando me vaya.
Pero no me engañas.
Borrarías todos los siglos pasados,
porque alguien se sentara a tu lado.
Todo lo desgastas, el amor, la vida y la palabra.
No tienes piedad, porque no eres capaz de amar.
En tu taller tejes el destino, cruzas los caminos, sin mimo,
¡Qué desatino¡
Conmigo no podrás, nunca he dejado de soñar.
Yo no quiero dar marcha atrás, no te tengo miedo, lo siento.
Pero me das pena,
nadie se queda a tu vera.
Creas y destruyes, y encima, luego huyes.
¡Ay si pudieras pararte! y quedarte a solas con la vida,
aunque sea sólo un instante.
A veces me sobras, otras me ahogas.
Tirano implacable de los sueños de la gente corriente,
Juez de la verdad, y reo de la mentira.
Reyes y emperadores quisieran tu silla.
¿Yo?
Sólo te pido una cosa, no cures mis heridas.
Cuando deje de soñar,
tendrás mi vida.
¿Cuándo se deja de soñar?
Es cierto, llegaste antes que yo, y te quedarás cuando me vaya.
Pero no me engañas.
Borrarías todos los siglos pasados,
porque alguien se sentara a tu lado.
Todo lo desgastas, el amor, la vida y la palabra.
No tienes piedad, porque no eres capaz de amar.
En tu taller tejes el destino, cruzas los caminos, sin mimo,
¡Qué desatino¡
Conmigo no podrás, nunca he dejado de soñar.
Yo no quiero dar marcha atrás, no te tengo miedo, lo siento.
Pero me das pena,
nadie se queda a tu vera.
Creas y destruyes, y encima, luego huyes.
¡Ay si pudieras pararte! y quedarte a solas con la vida,
aunque sea sólo un instante.
A veces me sobras, otras me ahogas.
Tirano implacable de los sueños de la gente corriente,
Juez de la verdad, y reo de la mentira.
Reyes y emperadores quisieran tu silla.
¿Yo?
Sólo te pido una cosa, no cures mis heridas.
Cuando deje de soñar,
tendrás mi vida.