jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
cuando ya todo este tiempo haya pasado
y sea otra mi vida
y yo haya cambiado y ya no sea el mismo
y ya no me duela
ni me acuerde ni piense en ella
ni recuerde tal vez su nombre
ni cuánto la quise ni lo jodido que estuve
y mire hacia atrás y no distinga nada
-siquiera una luz, siquiera una sombra-
y a lo mejor haya vuelto a ser feliz
o, si no feliz, digamos a estar bien
y viva tranquilo y nada me importe
y nada me rompa y nada me mate
cuando sea otra mi vida
cuando yo sea otro y ya no me duela
o a lo mejor sólo un poco, a veces
al mirar atrás y distinguir una sombra
o recordar su nombre y lo jodido que estuve
y cuánto la quise y las malditas espinas
y cómo se clavan y cómo me sangra
y cómo me hunde y cómo me aplasta
y cómo me muero mientras las horas
simplemente no pasan