Lumehern
Poeta recién llegado
Todo lo que no te dije.
Te fuiste sin avisar. Desapareciste cuando la felicidad me rodeaba, dejándome sola en un mar de gente.
Te Odio por abrirme el pecho y desgarrarme el corazón, sin ni si quiera ser capaz de llevártelo. Lo dejaste sangrando recuerdos de tiempos mejores, lleno de ilusiones y un futuro en el que nunca creíste.
Me engañaste con tu propia inseguridad, no imaginabas un mundo para dos y decidiste quedarte hasta que ya no lo soportaba más.
Te fuiste siendo un cobarde que da la espalda y no la cara, para luego pedir perdón e irte con la conciencia tranquila.
Cogiste mis sueños y los hicistes tuyos, sin ser capaz de crear unos propios para ti.
Todo lo tiraste por la borda, incluso el amor que me susurrabas al oído sabiendo que era mentira. Quemaste mi tranquilidad a base de ignorarme y hacerme sentir culpable por como soy.
Fuiste la víctima durante años, señalandome con el dedo cuando remaba por los dos.
Me has dejado en el suelo respirando dolor ¿me has mentido? ¿ me has amado? Repetías sin cesar que me querias no sé si para convencete...
Al final -de todo- te marchas, mientras recojo pedazos de mi misma en una ciudad repleta de un nosotros, pensando ¿es culpa mía?.
Pero Te Odio y Te Amo, y Me Odio por Amarte.
Te fuiste sin avisar. Desapareciste cuando la felicidad me rodeaba, dejándome sola en un mar de gente.
Te Odio por abrirme el pecho y desgarrarme el corazón, sin ni si quiera ser capaz de llevártelo. Lo dejaste sangrando recuerdos de tiempos mejores, lleno de ilusiones y un futuro en el que nunca creíste.
Me engañaste con tu propia inseguridad, no imaginabas un mundo para dos y decidiste quedarte hasta que ya no lo soportaba más.
Te fuiste siendo un cobarde que da la espalda y no la cara, para luego pedir perdón e irte con la conciencia tranquila.
Cogiste mis sueños y los hicistes tuyos, sin ser capaz de crear unos propios para ti.
Todo lo tiraste por la borda, incluso el amor que me susurrabas al oído sabiendo que era mentira. Quemaste mi tranquilidad a base de ignorarme y hacerme sentir culpable por como soy.
Fuiste la víctima durante años, señalandome con el dedo cuando remaba por los dos.
Me has dejado en el suelo respirando dolor ¿me has mentido? ¿ me has amado? Repetías sin cesar que me querias no sé si para convencete...
Al final -de todo- te marchas, mientras recojo pedazos de mi misma en una ciudad repleta de un nosotros, pensando ¿es culpa mía?.
Pero Te Odio y Te Amo, y Me Odio por Amarte.