Todo pasa y se transforma
y el paso ya no existe,
tu mano me señala el rumbo
en los oscuros caminos
y me deja lleno de alma;
a veces sueño cosas calientes
a estas horas frías,
mi hastío vibra en las palabras
de la sombreada noche,
todo pasa y se transforma
en un paisaje diferente;
un poema en miles de kilómetros
vuela hacia lunas de caballos
y un planeta de carbón estrellado
deja su cielo en mi mano;
todo pasa y se transforma por algo,
la misma noche que hace resurgir la aurora
o tocar estrella,
mi pecho se agita de tigres,
el amor es como un milagro
que viene y va con la marea,
en pedazos de olvido
mi recuerdo se tumba
en una playa de arena;
todavía oigo un cercano ruido
en noches como éstas.
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