alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
Todo por amor
[video=youtube;gSm-XmUy8H4]http://www.youtube.com/watch?v=gSm-XmUy8H4&feature=related[/video]Si fuera río abriría cause hasta tú vida
y en el mar nos ahogaríamos de amor
y la luna reflejada en sus aguas miraría
y envidiosa su reflejo perdería
y a las estrellas ella llamaría
fueran testigos del amor que nos tenemos
y ver el reflejo de nuestros cuerpos desnudos
y la luna se enamora del amor que nos tenemos
y las estrellas que en el cielo brillan
ven con claridad el destello del amor
en un mar que nos sucumbe
donde nuestras vidas se han marcado
con la suavidad de la arena
donde se confunde tu boca con la mia
deseándonos hasta que amanezca
y el reflejo de la luna… ya no exista
y las estrellas del cielo se hayan ido
solo la arena y el mar nos quedan por testigos
del amor, que bajo sus aguas nos dimos
rompiendo a nuestro paso lo vivido
nacido de un amor profundo como el mar
solo el azul del cielo y del mar
bañaron nuestro amor con su color
y nuestros besos se ahogaron en un suspiro
como deseando que en ese momento se congelara
la imagen, de dos que se aman sin sentido
en un mar quieto que nos hizo sucumbir,
al amor que nos tenemos y que se desbordo
entre la arena del amor y del deseo
Alicia Pérez Hernández
[video=youtube;gSm-XmUy8H4]http://www.youtube.com/watch?v=gSm-XmUy8H4&feature=related[/video]Si fuera río abriría cause hasta tú vida
y en el mar nos ahogaríamos de amor
y la luna reflejada en sus aguas miraría
y envidiosa su reflejo perdería
y a las estrellas ella llamaría
fueran testigos del amor que nos tenemos
y ver el reflejo de nuestros cuerpos desnudos
y la luna se enamora del amor que nos tenemos
y las estrellas que en el cielo brillan
ven con claridad el destello del amor
en un mar que nos sucumbe
donde nuestras vidas se han marcado
con la suavidad de la arena
donde se confunde tu boca con la mia
deseándonos hasta que amanezca
y el reflejo de la luna… ya no exista
y las estrellas del cielo se hayan ido
solo la arena y el mar nos quedan por testigos
del amor, que bajo sus aguas nos dimos
rompiendo a nuestro paso lo vivido
nacido de un amor profundo como el mar
solo el azul del cielo y del mar
bañaron nuestro amor con su color
y nuestros besos se ahogaron en un suspiro
como deseando que en ese momento se congelara
la imagen, de dos que se aman sin sentido
en un mar quieto que nos hizo sucumbir,
al amor que nos tenemos y que se desbordo
entre la arena del amor y del deseo
Alicia Pérez Hernández