Abraham Moreno
Poeta recién llegado
El tiempo me dio espinas
trajo un gran ramo de rosas
un papel en blanco y pluma,
días nublados, noches estrelladas
con su luna desnuda
con cartas dedicadas
a ilusiones enredadas
en aquel ramo marchito
se desvanecía un recuerdo,
un adiós imperdonable.
En unos cuantos segundos
recorro cada momento
tan fácil, como recorrer
la piel de tus pies a tu frente
y el besar tus mejillas
se compara con la dulzura
que me trae un amanecer
con tu cuerpo a un lado,
pero me detiene
el no sentir tu aroma.
Las horas han callado
hojean de mí coqueteando,
como quitándome
cada pétalo haciéndome sufrir
lo arrancan y lo arrojan
sobre la cama fría,
la misma cama
donde un día fuiste mía,
arropándome con la silueta
entre las sabanas y la sombras.
Un escalofrío se introduce
entre mis venas,
me estremezco aunque finjo
al hablar con la pared,
le cuento que conocía
hasta la parte más intima
desde unos secretos
hasta la humedad
de los secretos de tu cuerpo
nunca me lo hubiera imaginado.
Debo de entender
dejar, pasar el tiempo
los recuerdos, sus espinas,
su soledad, lamentos,
noches y amaneceres,
los viejos recuerdos
las nuevas penas,
y al marcharte veré
a lo lejos
más palabras más abrazos.
trajo un gran ramo de rosas
un papel en blanco y pluma,
días nublados, noches estrelladas
con su luna desnuda
con cartas dedicadas
a ilusiones enredadas
en aquel ramo marchito
se desvanecía un recuerdo,
un adiós imperdonable.
En unos cuantos segundos
recorro cada momento
tan fácil, como recorrer
la piel de tus pies a tu frente
y el besar tus mejillas
se compara con la dulzura
que me trae un amanecer
con tu cuerpo a un lado,
pero me detiene
el no sentir tu aroma.
Las horas han callado
hojean de mí coqueteando,
como quitándome
cada pétalo haciéndome sufrir
lo arrancan y lo arrojan
sobre la cama fría,
la misma cama
donde un día fuiste mía,
arropándome con la silueta
entre las sabanas y la sombras.
Un escalofrío se introduce
entre mis venas,
me estremezco aunque finjo
al hablar con la pared,
le cuento que conocía
hasta la parte más intima
desde unos secretos
hasta la humedad
de los secretos de tu cuerpo
nunca me lo hubiera imaginado.
Debo de entender
dejar, pasar el tiempo
los recuerdos, sus espinas,
su soledad, lamentos,
noches y amaneceres,
los viejos recuerdos
las nuevas penas,
y al marcharte veré
a lo lejos
más palabras más abrazos.