ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Todo triste, todo gris
ni una mierda de alegría.
Agotada la esperanza
sin la fuerza necesaria
para cambiar de lugar,
duelen los duelos ya hechos
y un mañana que no está
en compromisos de agenda
ni en la televisión.
Tu recuerdo no aparece
y lo pasado pasó,
inútil la distracción
que propone esa ventana
desde donde viene algún ruido
y un sol me llama sin ganas.
Pesa cada movimiento,
hasta los párpados pesan
al enfrentar a colores
que no terminan de ser
Todo triste, todo gris
ni una mierda de alegría
Así me desperté hoy
para comenzar el día
que nunca supo arrancar
por la fuerza que no llega
Sólo me resta esperar
como cuando no se espera nada
Después que pase la noche,
si es que existe, Dios dirá...
Yo ya no digo más nada.
ni una mierda de alegría.
Agotada la esperanza
sin la fuerza necesaria
para cambiar de lugar,
duelen los duelos ya hechos
y un mañana que no está
en compromisos de agenda
ni en la televisión.
Tu recuerdo no aparece
y lo pasado pasó,
inútil la distracción
que propone esa ventana
desde donde viene algún ruido
y un sol me llama sin ganas.
Pesa cada movimiento,
hasta los párpados pesan
al enfrentar a colores
que no terminan de ser
Todo triste, todo gris
ni una mierda de alegría
Así me desperté hoy
para comenzar el día
que nunca supo arrancar
por la fuerza que no llega
Sólo me resta esperar
como cuando no se espera nada
Después que pase la noche,
si es que existe, Dios dirá...
Yo ya no digo más nada.
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