ANTONIO VASQUEZ
Poeta recién llegado
Lo que había en mí,
No era el soplo triste y transparente del viento,
Como tampoco la luz fría y blanca de las montañas,
No era la esperanza de vida
desangrándose rápidamente en mí mirada,
Como realmente tampoco el angustiado polvo
suplicando el roció de las mañanas,
El áspero viajar de la cascada
¡no era! Como realmente tampoco el ágil
Dibujar de la lluvia en las ventanas
el soplo triste de la postrera madrugada
¡No era! talvez nada
¿Cómo nada el pez donde no hay agua?
soplando puede estar el viento,
rápido y escurridizo gritándole asilencio,
Abriendo horizontes de ánimas en el desierto, y,
bajando la pobreza de no querer
llevar más arriba la altitud, casando nubes blancas,
trazando y explorando por primaveras en abril
Talvez era el jazmín, la esmeralda el rubí
Creo que era todo cuando estabas tú; junto a mí
(ANTONIO VÁSQUEZ)
rodrigovasquezy@hotmail.com
No era el soplo triste y transparente del viento,
Como tampoco la luz fría y blanca de las montañas,
No era la esperanza de vida
desangrándose rápidamente en mí mirada,
Como realmente tampoco el angustiado polvo
suplicando el roció de las mañanas,
El áspero viajar de la cascada
¡no era! Como realmente tampoco el ágil
Dibujar de la lluvia en las ventanas
el soplo triste de la postrera madrugada
¡No era! talvez nada
¿Cómo nada el pez donde no hay agua?
soplando puede estar el viento,
rápido y escurridizo gritándole asilencio,
Abriendo horizontes de ánimas en el desierto, y,
bajando la pobreza de no querer
llevar más arriba la altitud, casando nubes blancas,
trazando y explorando por primaveras en abril
Talvez era el jazmín, la esmeralda el rubí
Creo que era todo cuando estabas tú; junto a mí
(ANTONIO VÁSQUEZ)
rodrigovasquezy@hotmail.com