hombreorquesta
Poeta recién llegado
Todo cuanto me duele me recuerda
a ti y a tu mirar casi infinito,
a tus noches de frío. A tu silencio.
Todo cuanto me espanta es tu recuerdo,
comprender que tu tiempo fue mi vida
y que mañana he de seguir viviendo.
Me duele que aún existas, que tu brillo
relampaguee de noche en mi horizonte,
en la distancia, y duele cómo brillas,
cómo inundas el cielo incandescente
con tu sola presencia en mi universo,
cómo apagas mi vida con tu olvido.
Por mundos desfondados arrastré
no casi sin cuidado tu recuerdo,
llenándome con todo para no
dejarte espacio dentro, levantando
fortalezas vacías a mi paso,
prendiendo fuego a todo tras de mí.
Todo en ti es un todo eterno, un espacio
que no puedo, un lugar al que no llego,
un instante que pasó hace ya tiempo,
un soplido de aliento en una foto
que no te hice, y aún así se cubre
con restos de mi piel y de mi cuerpo.
a ti y a tu mirar casi infinito,
a tus noches de frío. A tu silencio.
Todo cuanto me espanta es tu recuerdo,
comprender que tu tiempo fue mi vida
y que mañana he de seguir viviendo.
Me duele que aún existas, que tu brillo
relampaguee de noche en mi horizonte,
en la distancia, y duele cómo brillas,
cómo inundas el cielo incandescente
con tu sola presencia en mi universo,
cómo apagas mi vida con tu olvido.
Por mundos desfondados arrastré
no casi sin cuidado tu recuerdo,
llenándome con todo para no
dejarte espacio dentro, levantando
fortalezas vacías a mi paso,
prendiendo fuego a todo tras de mí.
Todo en ti es un todo eterno, un espacio
que no puedo, un lugar al que no llego,
un instante que pasó hace ya tiempo,
un soplido de aliento en una foto
que no te hice, y aún así se cubre
con restos de mi piel y de mi cuerpo.