El Cielo de Octubre
Poeta asiduo al portal
Todos huimos de los mismos miedos,
por distintos motivos.
Todos tenemos la misma nieve
escondida en los bolsillos
por si acaso en el futuro
nos llamara la sed.
Todos huimos por distintas razones
que pesan y empapan
cada etapa en la que vivimos,
jugando a ser cada vez más adultos
pero en realidad siendo cada vez más niños.
Todos corremos sin rumbo.
Todos huimos sin querer.
Y sin querer permanezco a tu lado
mientras mis ojos miran tus ojos fotografiando
desde la ventana
la gente que cree caminar por Madrid.
-En realidad, es la ciudad la que camina por ti-.
Un disparo.
Otro disparo.
Al tercero pienso que va a salir más humo
de tu Semi-Reflex Canon
que el que sale huyendo del final de mi cigarro.
Todos huimos. Todo es humo,
que al igual que surge se desvanece, y a veces,
la vida coloca tu cuello entre sus dedos índice y corazón,
y te pega una calada.
por distintos motivos.
Todos tenemos la misma nieve
escondida en los bolsillos
por si acaso en el futuro
nos llamara la sed.
Todos huimos por distintas razones
que pesan y empapan
cada etapa en la que vivimos,
jugando a ser cada vez más adultos
pero en realidad siendo cada vez más niños.
Todos corremos sin rumbo.
Todos huimos sin querer.
Y sin querer permanezco a tu lado
mientras mis ojos miran tus ojos fotografiando
desde la ventana
la gente que cree caminar por Madrid.
-En realidad, es la ciudad la que camina por ti-.
Un disparo.
Otro disparo.
Al tercero pienso que va a salir más humo
de tu Semi-Reflex Canon
que el que sale huyendo del final de mi cigarro.
Todos huimos. Todo es humo,
que al igual que surge se desvanece, y a veces,
la vida coloca tu cuello entre sus dedos índice y corazón,
y te pega una calada.