Nunca había visto a nadie estirar, cuidadosamente,
cada raja de una cáscara de plátano con tanta delicadeza,
como si fuesen cuerdas de malabarismo y maximizando su resistencia
hasta la última hebrita..
tampoco había visto que a una mandarina,
con su textura sedosa y dulce apariencia, le arrancaran
su adherida y fina caballera interna con tal destreza e increíble paciencia.
Han pasado 58 años o desde que nací, que fui testigo
de este extraño acto de ver a una persona pelar las frutas
de tal manera, y con una sonrisa macabra de principio a fin o hasta comerlas.
Me pregunto qué otras cosas podría hacerle a otras frutas.
Las cosas a las que nos exponemos hoy día, Oh Dios misericordioso.
Fidel Guerra.
Dic 17, 2025.
cada raja de una cáscara de plátano con tanta delicadeza,
como si fuesen cuerdas de malabarismo y maximizando su resistencia
hasta la última hebrita..
tampoco había visto que a una mandarina,
con su textura sedosa y dulce apariencia, le arrancaran
su adherida y fina caballera interna con tal destreza e increíble paciencia.
Han pasado 58 años o desde que nací, que fui testigo
de este extraño acto de ver a una persona pelar las frutas
de tal manera, y con una sonrisa macabra de principio a fin o hasta comerlas.
Me pregunto qué otras cosas podría hacerle a otras frutas.
Las cosas a las que nos exponemos hoy día, Oh Dios misericordioso.
Fidel Guerra.
Dic 17, 2025.