Has partido en el tiempo al sol,
Conversando sobre despedidas,
Que desde la mañana al pensamiento,
Ha sabido solo de huidas.
Siéntate en la roca,
Que va de camino al valle,
Hoy las penumbras son abismantes,
Y la luz ausente está.
Déjame ver tu rostro,
Y retratar nuestra desdicha,
Que la venas del sentimiento,
Ya estaba maldita.
Escucha al caballo relinchar,
Que sabe de las gotas que cayeron en primavera,
Se esparcieron en diluyentes,
Que quemo al fuego en ardor,
Mientras las estrellas de alrededor,
Destellaron desde el abandonado amor.
Conversando sobre despedidas,
Que desde la mañana al pensamiento,
Ha sabido solo de huidas.
Siéntate en la roca,
Que va de camino al valle,
Hoy las penumbras son abismantes,
Y la luz ausente está.
Déjame ver tu rostro,
Y retratar nuestra desdicha,
Que la venas del sentimiento,
Ya estaba maldita.
Escucha al caballo relinchar,
Que sabe de las gotas que cayeron en primavera,
Se esparcieron en diluyentes,
Que quemo al fuego en ardor,
Mientras las estrellas de alrededor,
Destellaron desde el abandonado amor.