Dalyta.
Poeta recién llegado
No sueltes mi mano y mucho menos te vayas para no volver,
Dejaras mi corazón en naufragio
y la soledad buscara ese espacio en mi corazón
que tu ausencia produce,
soledad que quema el pecho por la agonía de no verte,
de no tenerte mas, para abrazarte,
brazos tibios y llenos de amor que me encadenaban al
amarnos los dos.
Piensa bien se quieres irte
no encontraras otro corazón tan dispuesto a una entrega pura y sincera.
No olvides los momentos tan llenos de amor
que encerraban las horas,
y que los segundos envidiosos por el momento se aliaron con el tiempo
para darnos una mejor opción de amor.
No olvidaras aquella tarde
que recostado en el pasto junto a mi
y con el manso sonido de un rio tan claro,
dibujamos corazones en el cielo
que nos unían en un instante
esperando un futuro lleno de amor.
No me dejes ahora amor mío
que la soledad se quedara conmigo,
no me hagas sufrir amor mío.
Mejor dame tu mano
y sigamos por el camino
que este amor nuestro va trazando.
Dejaras mi corazón en naufragio
y la soledad buscara ese espacio en mi corazón
que tu ausencia produce,
soledad que quema el pecho por la agonía de no verte,
de no tenerte mas, para abrazarte,
brazos tibios y llenos de amor que me encadenaban al
amarnos los dos.
Piensa bien se quieres irte
no encontraras otro corazón tan dispuesto a una entrega pura y sincera.
No olvides los momentos tan llenos de amor
que encerraban las horas,
y que los segundos envidiosos por el momento se aliaron con el tiempo
para darnos una mejor opción de amor.
No olvidaras aquella tarde
que recostado en el pasto junto a mi
y con el manso sonido de un rio tan claro,
dibujamos corazones en el cielo
que nos unían en un instante
esperando un futuro lleno de amor.
No me dejes ahora amor mío
que la soledad se quedara conmigo,
no me hagas sufrir amor mío.
Mejor dame tu mano
y sigamos por el camino
que este amor nuestro va trazando.