ADEXFI
Poeta adicto al portal
(P. Fantástica)
“Mientras el pájaro loco, piensa con el ceño fruncido,
que no es mala idea, lo de las tijeras,
y cortar en pedacitos, las medusas de su cabeza”.
Una noche de bohemia, en aquel bar del centro de la ciudad.
Donde se reúnen los poetas, trovadores y periodistas,
buscando historias que contar o que escribir.
Siempre al final de la tarde. Cuando el cielo es medio rosado.
Al frente de una Iglesia, que perdura desde el Virreinato
que siempre está llena de palomas. Famosa por eso.
Allí están conversando en una mesa de la esquina.
“Es algo similar a la misteriosa medusa depredadora.
Que se viste de colores, para atraer a su presa hacia sus tentáculos.
Y no, no es un fantasma que aparece y desaparece.
Solo se hace transparente, y es así; el padre de la mentira.”
-argumenta, el ratón Tonino- frente al pájaro loco,
que mira el fondo de su copa vacía.
Ya lo sé, es solo un símil. Y no pájaro loco. Noo.
Pájaro loco, tú no conoces a la maldad personificada.
Como engaña. Y cuando te atrapa. Haber si te suelta.
Por si me encuentro con ese demonio de los mares...
-murmura “el ratón” Tonino- con cierta malicia, mientras
saca una tijereta, de su pequeño bolsillo.
Por eso buceo con esta tijera. Mira, Je, je - agrega, sonriendo-
Acompañado siempre del buen pastor.
Noo, no es que seamos ovejas -dice Tonino, tirandose de los pelos. Mira.
Se altera Tonino, peinándose con rapidez.
Es que no recuerdas el Plan Divino?
Iremos por todos los confines del universo,
y dar testimonio de la existencia de Dios. -proclama Tonino-
solemnemente mirando hacia arriba.
Un techo de madera encharolada y brillante.
-Dos cervezas más, - grita el pájaro loco al camarero,
y bien heladitas. Para brindar por ellas.
Que por eso estamos aquí.
Por el vino y las mujeres, que en ello
está el conocimiento de la vida.
Y exclama el pájaro loco: Por ellas!
Ah, y “el ratón” Tonino, exclama, al unísono:
Salud ingratas!
Antes de beber la última gota
de cerveza, de su larga copa.
Tonino el ratón, hace lo mismo.
Mientras al costado un trovador canta: “me engañas mujer...”
“No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno.” (Juan 17:15)
“Mientras el pájaro loco, piensa con el ceño fruncido,
que no es mala idea, lo de las tijeras,
y cortar en pedacitos, las medusas de su cabeza”.
Una noche de bohemia, en aquel bar del centro de la ciudad.
Donde se reúnen los poetas, trovadores y periodistas,
buscando historias que contar o que escribir.
Siempre al final de la tarde. Cuando el cielo es medio rosado.
Al frente de una Iglesia, que perdura desde el Virreinato
que siempre está llena de palomas. Famosa por eso.
Allí están conversando en una mesa de la esquina.
“Es algo similar a la misteriosa medusa depredadora.
Que se viste de colores, para atraer a su presa hacia sus tentáculos.
Y no, no es un fantasma que aparece y desaparece.
Solo se hace transparente, y es así; el padre de la mentira.”
-argumenta, el ratón Tonino- frente al pájaro loco,
que mira el fondo de su copa vacía.
Ya lo sé, es solo un símil. Y no pájaro loco. Noo.
Pájaro loco, tú no conoces a la maldad personificada.
Como engaña. Y cuando te atrapa. Haber si te suelta.
Por si me encuentro con ese demonio de los mares...
-murmura “el ratón” Tonino- con cierta malicia, mientras
saca una tijereta, de su pequeño bolsillo.
Por eso buceo con esta tijera. Mira, Je, je - agrega, sonriendo-
Acompañado siempre del buen pastor.
Noo, no es que seamos ovejas -dice Tonino, tirandose de los pelos. Mira.
Se altera Tonino, peinándose con rapidez.
Es que no recuerdas el Plan Divino?
Iremos por todos los confines del universo,
y dar testimonio de la existencia de Dios. -proclama Tonino-
solemnemente mirando hacia arriba.
Un techo de madera encharolada y brillante.
-Dos cervezas más, - grita el pájaro loco al camarero,
y bien heladitas. Para brindar por ellas.
Que por eso estamos aquí.
Por el vino y las mujeres, que en ello
está el conocimiento de la vida.
Y exclama el pájaro loco: Por ellas!
Ah, y “el ratón” Tonino, exclama, al unísono:
Salud ingratas!
Antes de beber la última gota
de cerveza, de su larga copa.
Tonino el ratón, hace lo mismo.
Mientras al costado un trovador canta: “me engañas mujer...”
“No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno.” (Juan 17:15)
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