Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Mujer, tu amor tuve
sin darme cuenta;
la felicidad me
entregabas mientras
yo ciego estaba;
ma amaste, quizás
como nunca lo sabré,
y yo sólo con
miedo bese tu rostro
para dejarte ir.
¡Qué tonto!