Sueño roto
Poeta recién llegado
Mi vida es un torbellino, y en él yo giro
giro...
giro
el polvo de los milenios me va surcando el cuerpo
con partículas de mundos que poblaron mis ancestros
aquéllos que reposaron sobre una alfombra de besos,
y los que nunca tuvieron para reclinarse un pecho
todos me quieren, me llaman, tienden sus brazos abiertos
y yo desde el torbellino les digo que aún no puedo,
porque todavía hay quienes esperan por mi consuelo.
Mi vida es un torbellino, y yo me aferro a la nada,
mientras que una montaña de ilusiones desgarradas
me ofrece beber la hiel que mana de sus entrañas
que sólo para mí la tiene, que no deje de probarla
para que guste de veras lo que es el agua amarga
y al fin refresque mi lengua de esta sed que no se acaba,
y yo desde el torbellino, le digo que muchas gracias,
porque todavía hay quienes, su agua dulce me guardan.
Mi vida es un torbellino, y su centro es un abismo,
vorágine de recuerdos y de sueños esparcidos,
de páginas inconclusas reposando en el olvido
de caricias que no dí, y que quedaron conmigo
de palabras que no dije y ya no es tiempo propicio
y ahora queman por dentro como carbón encendido
ya me domina el cansancio, no hay para mi pie camino,
se van cerrando mis ojos , ya no lucho sólo giro
giro
giro
giro
el polvo de los milenios me va surcando el cuerpo
con partículas de mundos que poblaron mis ancestros
aquéllos que reposaron sobre una alfombra de besos,
y los que nunca tuvieron para reclinarse un pecho
todos me quieren, me llaman, tienden sus brazos abiertos
y yo desde el torbellino les digo que aún no puedo,
porque todavía hay quienes esperan por mi consuelo.
Mi vida es un torbellino, y yo me aferro a la nada,
mientras que una montaña de ilusiones desgarradas
me ofrece beber la hiel que mana de sus entrañas
que sólo para mí la tiene, que no deje de probarla
para que guste de veras lo que es el agua amarga
y al fin refresque mi lengua de esta sed que no se acaba,
y yo desde el torbellino, le digo que muchas gracias,
porque todavía hay quienes, su agua dulce me guardan.
Mi vida es un torbellino, y su centro es un abismo,
vorágine de recuerdos y de sueños esparcidos,
de páginas inconclusas reposando en el olvido
de caricias que no dí, y que quedaron conmigo
de palabras que no dije y ya no es tiempo propicio
y ahora queman por dentro como carbón encendido
ya me domina el cansancio, no hay para mi pie camino,
se van cerrando mis ojos , ya no lucho sólo giro
giro
giro