poetakabik
Poeta veterano en el portal
El viento se disfraza del aroma
del pelo celestial de la borrasca,
avisa que se acerca un temporal
atemos bien la barca, que el mar
pudiera hacerla zozobrar.
Una ventisca amor estivalera
lame ya el horizonte que plomizo,
se arrastra cual serpiente prisionera
de la letal mordida de un erizo.
A ráfagas extrañas, repentinas,
nos llega su rugir de la distancia,
como centella el rayo zigzaguea
llenando con su voz toda la estancia.
Un rincón olvidado entre cajones
revuelto entre los trapos que no usamos,
le sirve de refugio a los ratones
que se esconden presurosos cuando suenan
tormentas con bramidos a jirones.
del pelo celestial de la borrasca,
avisa que se acerca un temporal
atemos bien la barca, que el mar
pudiera hacerla zozobrar.
Una ventisca amor estivalera
lame ya el horizonte que plomizo,
se arrastra cual serpiente prisionera
de la letal mordida de un erizo.
A ráfagas extrañas, repentinas,
nos llega su rugir de la distancia,
como centella el rayo zigzaguea
llenando con su voz toda la estancia.
Un rincón olvidado entre cajones
revuelto entre los trapos que no usamos,
le sirve de refugio a los ratones
que se esconden presurosos cuando suenan
tormentas con bramidos a jirones.
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