[QUOTANTHUA62, post: 5270959, member: 96507"]En el andén subterráneo, a las nueve,
a la mujer que amo espero.
Con el pecho que tiembla y que muere
por un despojo entre celos ...
... "Aquélla tarde de un día
miré su sonrisa coqueta.
A un hombre apuesto que le abría
de flamante auto la puerta.
¡Quebróse en angustia mi pecho,
un beso en la boca le daba!
Sus brazos trenzó en aquél cuello,
mientras que yo ... le lloraba.
Tenía dos horas de espera.
¡Una sorpresa le daría!
En ésa esquina, quimera,
sentí que yo me moría.
¡Aquél beso extendido
marchitó en mis manos las flores!
¿Por qué, Dios, he vivido,
creyendo en tan falsos amores?
Su pelo aún le brillaba,
húmedo el viento secaba.
¡Cómplice también de aquél beso,
extensión de una cama cercana!
Otra caricia en un gesto
de aquélla mano profana,
me confirmó todo esto:
¡Que ella, mi amor, engañaba!
... Y en el andén, a las nueve,
llegó con su bella sonrisa.
¡No vió mi gesto de angustia!
Yo, le besé en 'ésos' labios,
nos alejamos sin prisa ...
... Llegando a casa cenamos
como habituaba.
Viéndole ahora diferente:
¡Como si fuéra
a un fantasma!
¡Ella! ... ¡tranquila, serena,
sonriendo aùn satisfecha!
Más yo, guardando mi pena:
¡Clavada en mi centro su flecha!
Despues ... Recostóse acurrucando,
cubriendo todo mi pecho.
¡Encerrándose en éstos brazos,
manchado estaba mi lecho!
Durmió como un néne dormía,
mientras que yo le miraba.
¿Por qué, Dios? ¡no le comprendía!
¡si todo en mi vida le daba!
Levanté sin despertarla,
misiva con llanto escribía.
Busqué, mis ropas guardaba,
y así completaría aquèl día,
¡Péro! cuándo un último beso le daba:
¡Ella tomó entre sueños la caricia
pensando en el otro que amaba!
¡y dijo su nombre! ... temblaba:
'¡Amadéus de mi alma,
soy tuya toda por nada!'
¡El nombre del ladrón
que me arrebató el alma,
rompió el último eslabón
que sostenía la calma!
Y en el impulso homicida
de saltar y destrozarle,
¡no sé como mi vista tropezó
en la foto de otra tarde! ...
.. ¡Éra la de nuestra boda,
dónde parecíamos niños
iluminados por el fulgor
de nuestros dos anillos! ...
... Alejóse la tormenta
muy lentamente ...
-'¡Te arrancaré!'
Gritó entre montañas la mente.
-'¡Núnca te olvidaré!'
Dijo el 'arra' al corazón presente.
... Cerré entre llanto del alma
aquélla puerta con tal dolor.
Asi el adiòs me empujaba
de 'aquél' que fuéra ... mi amor".
anthua62
Antonio Guzmàn Aguilar
Mexico D.R.
18-08-14[/QUOTE]
Ufff que
En el andén subterráneo, a las nueve,
a la mujer que amo espero.
Con el pecho que tiembla y que muere
por un despojo entre celos ...
... "Aquélla tarde de un día
miré su sonrisa coqueta.
A un hombre apuesto que le abría
de flamante auto la puerta.
¡Quebróse en angustia mi pecho,
un beso en la boca le daba!
Sus brazos trenzó en aquél cuello,
mientras que yo ... le lloraba.
Tenía dos horas de espera.
¡Una sorpresa le daría!
En ésa esquina, quimera,
sentí que yo me moría.
¡Aquél beso extendido
marchitó en mis manos las flores!
¿Por qué, Dios, he vivido,
creyendo en tan falsos amores?
Su pelo aún le brillaba,
húmedo el viento secaba.
¡Cómplice también de aquél beso,
extensión de una cama cercana!
Otra caricia en un gesto
de aquélla mano profana,
me confirmó todo esto:
¡Que ella, mi amor, engañaba!
... Y en el andén, a las nueve,
llegó con su bella sonrisa.
¡No vió mi gesto de angustia!
Yo, le besé en 'ésos' labios,
nos alejamos sin prisa ...
... Llegando a casa cenamos
como habituaba.
Viéndole ahora diferente:
¡Como si fuéra
a un fantasma!
¡Ella! ... ¡tranquila, serena,
sonriendo aùn satisfecha!
Más yo, guardando mi pena:
¡Clavada en mi centro su flecha!
Despues ... Recostóse acurrucando,
cubriendo todo mi pecho.
¡Encerrándose en éstos brazos,
manchado estaba mi lecho!
Durmió como un néne dormía,
mientras que yo le miraba.
¿Por qué, Dios? ¡no le comprendía!
¡si todo en mi vida le daba!
Levanté sin despertarla,
misiva con llanto escribía.
Busqué, mis ropas guardaba,
y así completaría aquèl día,
¡Péro! cuándo un último beso le daba:
¡Ella tomó entre sueños la caricia
pensando en el otro que amaba!
¡y dijo su nombre! ... temblaba:
'¡Amadéus de mi alma,
soy tuya toda por nada!'
¡El nombre del ladrón
que me arrebató el alma,
rompió el último eslabón
que sostenía la calma!
Y en el impulso homicida
de saltar y destrozarle,
¡no sé como mi vista tropezó
en la foto de otra tarde! ...
.. ¡Éra la de nuestra boda,
dónde parecíamos niños
iluminados por el fulgor
de nuestros dos anillos! ...
... Alejóse la tormenta
muy lentamente ...
-'¡Te arrancaré!'
Gritó entre montañas la mente.
-'¡Núnca te olvidaré!'
Dijo el 'arra' al corazón presente.
... Cerré entre llanto del alma
aquélla puerta con tal dolor.
Asi el adiòs me empujaba
de 'aquél' que fuéra ... mi amor".
anthua62
Antonio Guzmàn Aguilar
Mexico D.R.
18-08-14
Un bello poema pero me trajo recuerdos. Tanto hombres como mujeres estamos expuestos al engaño y el dolor es terrible y aún con el corazón arrastras hay que continuar nuestro camino y controlar la rabia q nos empuja a cobrar venganza por lo que nos han herido.
Un placer leerte.