TORMENTO
Que tormento, alma mía,
cuando estoy a solas con mi cuerpo,
estrellas de dudas lo recorren,
soles de sueños lo acarician
y besan mis manos y cada miembro
con suspiros de fuego
Y caigo en abismos de promesas,
en comienzos de vidas distintas,
en risas blancas de un momento
que nacen como cometas
y mueren como los días
Y me aferro a tu cuerpo de sombras,
Y hago el amor con tu fantasma
hasta quedar sin sentido,
me duermo en tus pechos celestes,
lejano, sucio, vacío
Y te ríes
Y tu risa me despierta y me contagia
Y reímos
¡¡No!!! Y río, sólo yo río
Tú tú no estás