Odiseo Ferioli
Poeta recién llegado
Sueña con ese halo, perdido en tus auroras
cuando se fue la niña y sus melosos juegos
aquella, que ceñía su muñeca por horas.
que miraba las nubes, en placía... en sosiego
pintando hadas, castillos de lindos colores
viéndose, como princesita en el trasiego.
que soñaba... a quien darle sus albores
y buscar la ternura de mama y su abraso
que avisto cambios en su cuerpo... en sus aflores.
Dejó, de seguir mariposas en el ocaso
broto la mujer, canjeo su halo en traspaso
las fantasías de la niña, es evocar escaso.
torna nena, el azul del cielo... aun te abraza con su curva
vuelve a contarle a tu muñeca, todo lo que has vivido
confíale los palpos bonitos y los feos que has sufrido
ríe con ella, o llora, dile lo malo que te perturba...
torna nena, el azul del cielo... aun te abraza con su curva.
Odiseo Ferioli
cuando se fue la niña y sus melosos juegos
aquella, que ceñía su muñeca por horas.
que miraba las nubes, en placía... en sosiego
pintando hadas, castillos de lindos colores
viéndose, como princesita en el trasiego.
que soñaba... a quien darle sus albores
y buscar la ternura de mama y su abraso
que avisto cambios en su cuerpo... en sus aflores.
Dejó, de seguir mariposas en el ocaso
broto la mujer, canjeo su halo en traspaso
las fantasías de la niña, es evocar escaso.
torna nena, el azul del cielo... aun te abraza con su curva
vuelve a contarle a tu muñeca, todo lo que has vivido
confíale los palpos bonitos y los feos que has sufrido
ríe con ella, o llora, dile lo malo que te perturba...
torna nena, el azul del cielo... aun te abraza con su curva.
Odiseo Ferioli