Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
Otra vez estoy amenazado,
por algo que me ralentiza,
no puedo dejar tal letargo,
y sugestión que magnetiza.
Mi estado emotivo,
se encuentra en coma,
estoy medio dormido,
indiferente a día y hora.
Encantamiento absurdo,
no me hace nada bien,
soy el único desnudo,
a bordo de este tren.
Veo transeúntes masas,
ajenos a dicho dilema,
parece no les abraza,
mi desosiego y pena.
Y esta bóveda celeste,
que encontraba simple,
hoy busco sin aliciente,
en un gris intenso y triste.
Sus rayos no me bañan,
y mis dedos entumecen,
por más que el alma clama,
su presencia no se aparece.
Donde estas rey de astros,
porque no viniste ayer,
mis extremos casi helados,
que hice para merecer.
Ser enviado a este exilio,
de tu divina presencia,
que crimen cometido,
o absurdas creencias.
Pero mi ser siempre será cálido,
y aun después de la sepultura,
tras mi nombre pronunciado,
por alguna inocente criatura.
Mi espíritu no será quebrantado,
no importa cuánto aquí ocurra,
aun después de muchos años,
este invierno y su Tortura…
por algo que me ralentiza,
no puedo dejar tal letargo,
y sugestión que magnetiza.
Mi estado emotivo,
se encuentra en coma,
estoy medio dormido,
indiferente a día y hora.
Encantamiento absurdo,
no me hace nada bien,
soy el único desnudo,
a bordo de este tren.
Veo transeúntes masas,
ajenos a dicho dilema,
parece no les abraza,
mi desosiego y pena.
Y esta bóveda celeste,
que encontraba simple,
hoy busco sin aliciente,
en un gris intenso y triste.
Sus rayos no me bañan,
y mis dedos entumecen,
por más que el alma clama,
su presencia no se aparece.
Donde estas rey de astros,
porque no viniste ayer,
mis extremos casi helados,
que hice para merecer.
Ser enviado a este exilio,
de tu divina presencia,
que crimen cometido,
o absurdas creencias.
Pero mi ser siempre será cálido,
y aun después de la sepultura,
tras mi nombre pronunciado,
por alguna inocente criatura.
Mi espíritu no será quebrantado,
no importa cuánto aquí ocurra,
aun después de muchos años,
este invierno y su Tortura…