Sentí un polvorín explotar,
el cielo enojado me grito,
y ahora el mar angustiado,
recibe del cielo y de mi,
restos quemados,
y agua sin fin.
No sabía que explotaba.
Esa tarde hostil,
la mecha encendí,
pensando que nunca mas,
estarías aquí.
Los pájaros huyeron,
las nubes se escondieron,
y ya no oí lo que dijeron,
total...
en mi interior solo había,
vacío y hielo.
Pero ahora,
que el mar desborda,
lleno de mi,
y del cielo que enojé,
se que me mentí,
porque los restos,
impregnados están de amor,
y la lluvia que cae...
no tiene fin.
el cielo enojado me grito,
y ahora el mar angustiado,
recibe del cielo y de mi,
restos quemados,
y agua sin fin.
No sabía que explotaba.
Esa tarde hostil,
la mecha encendí,
pensando que nunca mas,
estarías aquí.
Los pájaros huyeron,
las nubes se escondieron,
y ya no oí lo que dijeron,
total...
en mi interior solo había,
vacío y hielo.
Pero ahora,
que el mar desborda,
lleno de mi,
y del cielo que enojé,
se que me mentí,
porque los restos,
impregnados están de amor,
y la lluvia que cae...
no tiene fin.