Negaraliss9.
Poeta recién llegado
Recaí en el lecho de la adicción otra vez,
incentivada por una angustia eterna,
provocada por aquellos traidores que portan
mi propia sangre, que acarrean mi propia genética.
A cada paso que doy, dejo un rastro de sangre coagulada,
maloliente y anciana, ella misma abrió mis venas para salir.
¡Oh tan corroída esta mi mente! ¿Dónde quedaron mis alegrías?
Aplastadas bajo las pesuñas de mi gran enemigo, el existir.
Uno a uno se extinguen en mi boca para incrustarse en
las cavidades moribundas, bailando la danza de la
eterna muerte en mi garganta, sus residuos descansan
en mi piel y cara, dejándome como cadáver carcomido.
Pero no me importa un comino, ya no más,
las preocupaciones del mañana sucumbieron,
bajo el ala de la muerte, rotundamente me acobijo.
Cruzando las memorias dolorosamente relegadas,
me encontré con mi propia alma, sazonada en llagas
y lujuria, maté impunemente a esa desgraciada.
Luego de rajar mi piel a filo de realidad,
la cociné en la olla de la sucia culpa,
para jamás volver a ser feliz, ni hoy ni nunca.
incentivada por una angustia eterna,
provocada por aquellos traidores que portan
mi propia sangre, que acarrean mi propia genética.
A cada paso que doy, dejo un rastro de sangre coagulada,
maloliente y anciana, ella misma abrió mis venas para salir.
¡Oh tan corroída esta mi mente! ¿Dónde quedaron mis alegrías?
Aplastadas bajo las pesuñas de mi gran enemigo, el existir.
Uno a uno se extinguen en mi boca para incrustarse en
las cavidades moribundas, bailando la danza de la
eterna muerte en mi garganta, sus residuos descansan
en mi piel y cara, dejándome como cadáver carcomido.
Pero no me importa un comino, ya no más,
las preocupaciones del mañana sucumbieron,
bajo el ala de la muerte, rotundamente me acobijo.
Cruzando las memorias dolorosamente relegadas,
me encontré con mi propia alma, sazonada en llagas
y lujuria, maté impunemente a esa desgraciada.
Luego de rajar mi piel a filo de realidad,
la cociné en la olla de la sucia culpa,
para jamás volver a ser feliz, ni hoy ni nunca.
Por:Negaraliss.
Última edición: