alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Llegó a las tantas de la noche, su mujer dormía
con hambre y sed después de aquella loca juerga
con gritos destemplados la comida le pedía
deseando en la noche salir de nuevo a la carga
Su mujer con un cariño infinito le preparó una sopa
después de despertarse por los gritos que le daba
sabía que el venía de pasar una noche de esas locas
más también sabía que el a ella jamás la respetaba
Le puso el plato en la mesa con su amor de esposa
y se acercó junto a su lado para servirle la sopa
cogiendo la olla se la puso por sombrero en la cabeza
y lo mandó a freír espárragos, que se fuera con la otra
con hambre y sed después de aquella loca juerga
con gritos destemplados la comida le pedía
deseando en la noche salir de nuevo a la carga
Su mujer con un cariño infinito le preparó una sopa
después de despertarse por los gritos que le daba
sabía que el venía de pasar una noche de esas locas
más también sabía que el a ella jamás la respetaba
Le puso el plato en la mesa con su amor de esposa
y se acercó junto a su lado para servirle la sopa
cogiendo la olla se la puso por sombrero en la cabeza
y lo mandó a freír espárragos, que se fuera con la otra