ricky lagarto
Poeta recién llegado
Trágico
El prólogo de la vida redactado en contradicciones.
Una infancia marcada por una discriminación y uno
que otro momento feliz difícil de creer.
Los principios de una moral conservadora y la opresión
de hacer todo bien según como es.
Las represiones acumulándose cada día en mi interior
robándome la ingenuidad que nos regala la vida para
equivocarnos.
Todo transcurriendo y las cosas empeorando dentro del
espacio de mi pensamiento.
Ahora ya es demasiado tarde para cambiar lo que ya se
ha manifestado a través del tiempo.
Somos dueños de nuestros propios demonios que nos
tratan de confrontar a cada instante.
El éxodo de la vida llegando a su etapa crucial.
Monstruo de la oscuridad porque no me dejas descansar.
Llegas al anochecer con sed de alcohol y ganas de quemar
la inconciencia de cada paso que quiero dar.
Amante de la sombras tormento de mi ser.
Un castigo divino por lastimar los corazones llenos de
bondad.
Por envenenar las buenas intenciones de todos los demás.
Lo dramático que se vuelven los cuentos recordando lo
insignificante que pueden llegar a ser.
Las últimas horas de esta agobiante pelea entre el orgullo
y la humildad.
Mi cuerpo herido por todo lo que no estuvo en mis manos
remediar.
El final en unos ojos apagados y un alma huyendo hacia
la luz falsa de una trampa fatal.
El prólogo de la vida redactado en contradicciones.
Una infancia marcada por una discriminación y uno
que otro momento feliz difícil de creer.
Los principios de una moral conservadora y la opresión
de hacer todo bien según como es.
Las represiones acumulándose cada día en mi interior
robándome la ingenuidad que nos regala la vida para
equivocarnos.
Todo transcurriendo y las cosas empeorando dentro del
espacio de mi pensamiento.
Ahora ya es demasiado tarde para cambiar lo que ya se
ha manifestado a través del tiempo.
Somos dueños de nuestros propios demonios que nos
tratan de confrontar a cada instante.
El éxodo de la vida llegando a su etapa crucial.
Monstruo de la oscuridad porque no me dejas descansar.
Llegas al anochecer con sed de alcohol y ganas de quemar
la inconciencia de cada paso que quiero dar.
Amante de la sombras tormento de mi ser.
Un castigo divino por lastimar los corazones llenos de
bondad.
Por envenenar las buenas intenciones de todos los demás.
Lo dramático que se vuelven los cuentos recordando lo
insignificante que pueden llegar a ser.
Las últimas horas de esta agobiante pelea entre el orgullo
y la humildad.
Mi cuerpo herido por todo lo que no estuvo en mis manos
remediar.
El final en unos ojos apagados y un alma huyendo hacia
la luz falsa de una trampa fatal.
Última edición: