Insufrible este dolor
dolor que sube horadante,
horadante y perforante,
perforante y aullador.
Aullador en los adentros
los adentros de la boca,
la boca que me disloca
con aguijones siniestros.
Siniestros son los temores,
temores que aunque resista
me llevan hacia el dentista,
dentista que causa horrores.
Horrores son estas muelas,
muelas rotas y roídas,
roídas que si extraidas,
extraidas sus secuelas.
PERO DESPUÉS EL BUEN RESULTADO:
Ya perdí el miedo al dentista
fue su buena intervención
de total satisfacción.
Mi dentista es un artista.
Es también digno cuentista
dando toda explicación
De lo que implica su acción,
Tranquiliza al victimista.
La muela ya a nestesiada
extrajo rápidamente
en la primera estocada.
Ese dolor permanente
voló y ya no me anonada
con su flujo impertinente.
¡Volveré,!
La boca hay que ir cuidando
para seguir masticando.