Me faltaron
algunos años más
y otra dosis
de duras experiencias,
a la hora de medir
¡Cuánto valías!
Es que era yo, entonces
superficial, por precavida,
y no quise saber
si me querías.
Me faltaron,
los años que ahora tengo,
para no saltear renglón
cuando leía tus gestos.
Y me quedé
en la aventura entretenida.
Sin embargo,
el perdón( que no te pido)
me merezco,
porque apuré la verdad
y puse empeño
en que doliera menos.
Y ocurrió,
que el trago amargo
inevitable,
fué tuyo y mío,
por igual.
algunos años más
y otra dosis
de duras experiencias,
a la hora de medir
¡Cuánto valías!
Es que era yo, entonces
superficial, por precavida,
y no quise saber
si me querías.
Me faltaron,
los años que ahora tengo,
para no saltear renglón
cuando leía tus gestos.
Y me quedé
en la aventura entretenida.
Sin embargo,
el perdón( que no te pido)
me merezco,
porque apuré la verdad
y puse empeño
en que doliera menos.
Y ocurrió,
que el trago amargo
inevitable,
fué tuyo y mío,
por igual.