Erupcionó el volcán
de su boca brotó lava y fuego ardiente
escupió la pitonisa su veneno hiriente...
pestilente, con sus frases odiosas tornaron el ambiente.
Arrogante luce el sello de sus afirmaciones burlonas
encriptaron la verdad con su lengua chismosa
arrastran las cadenas de la falsedad
luchan junto a las ratas poderosas
defienden el robo hecho al pobre;
¡cuántos cuerpos han quemado con su boca!
El fuego y ceniza de su garganta incinera..
la poca esperanza de las masas.
Envilecidos con el micrófono,
escudados detrás de cámaras,
envalentonados por la plata de sus jefes,
han comprado a la ley y los jueces.
Sin vergüenza arremeten contra el jornalero
no se cansan de bramar mentira y oprobio,
se creen disfrazados con maquillaje adorno;
mientras recitan las frases de sus mentores
critican la belleza de la patria,
esconden el trabajo honesto del obrero
aplauden con disimulo al banquero.
No durará sus horas...
no engañaran más a la gente,
en la verdad de la hora de su juicio
los abandonarán sus dirigentes;
y una vez que se sientan ausentes
los arrebatarán del estudio y las luces.
Mas nunca podrán mentir ante pantallas,
y morirán en las mazmorras cual canallas
de su boca brotó lava y fuego ardiente
escupió la pitonisa su veneno hiriente...
pestilente, con sus frases odiosas tornaron el ambiente.
Arrogante luce el sello de sus afirmaciones burlonas
encriptaron la verdad con su lengua chismosa
arrastran las cadenas de la falsedad
luchan junto a las ratas poderosas
defienden el robo hecho al pobre;
¡cuántos cuerpos han quemado con su boca!
El fuego y ceniza de su garganta incinera..
la poca esperanza de las masas.
Envilecidos con el micrófono,
escudados detrás de cámaras,
envalentonados por la plata de sus jefes,
han comprado a la ley y los jueces.
Sin vergüenza arremeten contra el jornalero
no se cansan de bramar mentira y oprobio,
se creen disfrazados con maquillaje adorno;
mientras recitan las frases de sus mentores
critican la belleza de la patria,
esconden el trabajo honesto del obrero
aplauden con disimulo al banquero.
No durará sus horas...
no engañaran más a la gente,
en la verdad de la hora de su juicio
los abandonarán sus dirigentes;
y una vez que se sientan ausentes
los arrebatarán del estudio y las luces.
Mas nunca podrán mentir ante pantallas,
y morirán en las mazmorras cual canallas