Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desperté tranquila esta mañana
y la playa quieta
me vio llegar a su orilla.
Digna tú mi playa
que un día
miró la partida de aquella
que te escribe este verso
para devolverlo a tu aguas.
Diez de mis poemas
se han sumergido en ti.
Ninguno de ellos
me regresaste con tus olas.
Ninguno de ellos
trajeron las respuestas
solo tus olas tranquilas de la mañana
y a lo lejos,
sendas tormentas
que los rayos
a tus aguas golpeaban.
y la playa quieta
me vio llegar a su orilla.
Digna tú mi playa
que un día
miró la partida de aquella
que te escribe este verso
para devolverlo a tu aguas.
Diez de mis poemas
se han sumergido en ti.
Ninguno de ellos
me regresaste con tus olas.
Ninguno de ellos
trajeron las respuestas
solo tus olas tranquilas de la mañana
y a lo lejos,
sendas tormentas
que los rayos
a tus aguas golpeaban.