BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
No transcribo los signos
herméticos en penumbra de dioses
donde aquejan solitarias las grageas
que ingieren torpes manazas de labriego
azules corpulencias terminantes
o esos instrumentos que devora
un mamut en su periodo de adolescencia.
Los murciélagos obtienen su nido de alimento
son como flores en el sótano de las basuras
que implican dolor de estómago como en un monólogo
pobremente construido
las sanguijuelas han desvelado el misterio.
Permito los ideogramas las malévolas ambrosías
los techos abolidos por cafés pestilentes.
Cartógrafos delirantes embridan sus guitarras
extraen piedras del fondo de sus cabellos
en la astuta muerte que aconseja una lápida
sin vestigios.
No transcribo los signos
los dioses me persiguen con su venial
consejo inigualable.
©
herméticos en penumbra de dioses
donde aquejan solitarias las grageas
que ingieren torpes manazas de labriego
azules corpulencias terminantes
o esos instrumentos que devora
un mamut en su periodo de adolescencia.
Los murciélagos obtienen su nido de alimento
son como flores en el sótano de las basuras
que implican dolor de estómago como en un monólogo
pobremente construido
las sanguijuelas han desvelado el misterio.
Permito los ideogramas las malévolas ambrosías
los techos abolidos por cafés pestilentes.
Cartógrafos delirantes embridan sus guitarras
extraen piedras del fondo de sus cabellos
en la astuta muerte que aconseja una lápida
sin vestigios.
No transcribo los signos
los dioses me persiguen con su venial
consejo inigualable.
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