Boddah
Poeta recién llegado
y supe que la tormenta tornasol se acercaba.
Vi mudarse de su velo negro, pupilas,
en violáceas gotas de ira.
Gota de angustia, te ahogas en el orgullo infinito,
intentas inmutar el rostro de piedra moldeable
con un te quiero asesinado.
Rostro con manos de furia sosegada
cortan la cinta corpórea
aquélla que ruega a tu cuerpo infranqueable,
rosa blanca inclinada por el humo incierto
que llora, golpea y florece.
Y así... sólo queda una despedida donde nadie se añora.
Un reencuentro cuando todo se olvida
y el oscuro viento de mis labios al recuerdo de tus besos:
se destila la violeta ira.
Mis ojos ya no gritan intensas soledades.
Mi boca ya no tira letras violentas.
El camaleón de tus ojos habla y vaticina,
la tormenta tornasol y el sentimiento matizado.
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::... ja ja ja.