Luis Adolfo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Transgresores de leyes sobre aguas fronterizas
sabéis que existe vida tras el riesgo cierto
de la muerte;
dejarlo todo atrás no es una opción
si queda algún resquicio de esperanza;
ya no se activa el temblor en las arterias,
de tanto ver la muerte ya no espanta;
la vida que no es vida
tiene el mismo valor que el granito de tierra
más pequeño que imagines,
el valor de un cadáver
a doscientos metros de profundidad
en alta mar;
el hambre, la miseria,
la ausencia de derechos,
los grilletes que ciñen las muñecas
empujan a una apuesta difícil de ganar.
¡Transgresores de leyes sobre aguas fronterizas
que el mar sea benigno y os dé la libertad!
sabéis que existe vida tras el riesgo cierto
de la muerte;
dejarlo todo atrás no es una opción
si queda algún resquicio de esperanza;
ya no se activa el temblor en las arterias,
de tanto ver la muerte ya no espanta;
la vida que no es vida
tiene el mismo valor que el granito de tierra
más pequeño que imagines,
el valor de un cadáver
a doscientos metros de profundidad
en alta mar;
el hambre, la miseria,
la ausencia de derechos,
los grilletes que ciñen las muñecas
empujan a una apuesta difícil de ganar.
¡Transgresores de leyes sobre aguas fronterizas
que el mar sea benigno y os dé la libertad!