La Sexorcisto
Lluna V. L.
Casas cenagosas y alquerías blancas
luna de lobos y sol azulado
las brumas góticas del paisaje
se funden con los campos de naranjales.
¡Qué se abran las galaxias nucleraes!
¡Qué surgen las sierpes del conocimiento
enroscadas en el báculo!
Venga a mí el nuevo ente Lorca-Poe
con sus polimorfo oráculo.
Observadora privilegiada
oyente de la palabra primitiva
aprendiz eterna
de la búsqueda draconiana del verso
en esta última silla
frente al humeante atanor
llegaron los ancestrales mensajes.
Así que escuché:
vocablos superiores
lejanos de todo límite simbólico.
Así que descifré:
términos sintetizados
para agitar el magna de la fundición
y todo subió para bajar hasta mí
como un relámpago directo a la vagina
¡Orgasmo universal!
entonces...
Durante aquel éxtasis
a la vez también sufrí la herida de la bala perdida
con parábola de fin
para después caer vertiginosamente
en un pantano de alcohol oscuro.
Esa fue la balanza necesaria
placer y castigo
luna de lobos y sol azulado
las brumas góticas del paisaje
se funden con los campos de naranjales.
¡Qué se abran las galaxias nucleraes!
¡Qué surgen las sierpes del conocimiento
enroscadas en el báculo!
Venga a mí el nuevo ente Lorca-Poe
con sus polimorfo oráculo.
Observadora privilegiada
oyente de la palabra primitiva
aprendiz eterna
de la búsqueda draconiana del verso
en esta última silla
frente al humeante atanor
llegaron los ancestrales mensajes.
Así que escuché:
vocablos superiores
lejanos de todo límite simbólico.
Así que descifré:
términos sintetizados
para agitar el magna de la fundición
y todo subió para bajar hasta mí
como un relámpago directo a la vagina
¡Orgasmo universal!
entonces...
Durante aquel éxtasis
a la vez también sufrí la herida de la bala perdida
con parábola de fin
para después caer vertiginosamente
en un pantano de alcohol oscuro.
Esa fue la balanza necesaria
placer y castigo
el viaje de mi transmigración.