Transmutación de la piedra.

Mr_Mazemaker

Poeta recién llegado
La piedra que rueda pendiente abajo
No hace más que su camino.
La pendiente la guía, la retuerce,
La enfrenta impasible a las posibilidades.
Hay algo de piedra en este crearnos, pulirnos, desgastarnos
Juntos o separados por la pendiente del amor,
Aunque la gravedad nos advierta un fondo, -¡siempre abajo!-

Y la gravedad sea irremediablemente
El pensamiento más natural del final de nosotros,
Del final ineludible del amor,
Al paso que vamos chocándonos (y nos duelen)
Las cosas que interfieren nuestro camino
Y eso las hace obstáculos, eventos y muescas
Que nos juntan o separan, que nos sueltan o nos retienen,
Combando nuestro propio destino de seguir girando,
Dejando nuestro propio rastro de creyentes en el desierto.

Vistas así las cosas,
Quizás no haya culpas, muchacho,
En estos vaivenes que nos arrojan, que nos interceptan,
Que nos reducen giro a giro, día a día
Al polvo y movimiento que somos.
Hasta que demos contra el fondo de las formas
Donde la gravedad sea algo cuestionable,
Y, de pronto, el amor se vuelve la piedra
Y nosotros -juntos o separados-
La pendiente que lo guía, lo retuerce
Y lo enfrenta impasible a sus posibilidades.
 
La piedra que rueda pendiente abajo
No hace más que su camino.
La pendiente la guía, la retuerce,
La enfrenta impasible a las posibilidades.
Hay algo de piedra en este crearnos, pulirnos, desgastarnos
Juntos o separados por la pendiente del amor,
Aunque la gravedad nos advierta un fondo, -¡siempre abajo!-

Y la gravedad sea irremediablemente
El pensamiento más natural del final de nosotros,
Del final ineludible del amor,
Al paso que vamos chocándonos (y nos duelen)
Las cosas que interfieren nuestro camino
Y eso las hace obstáculos, eventos y muescas
Que nos juntan o separan, que nos sueltan o nos retienen,
Combando nuestro propio destino de seguir girando,
Dejando nuestro propio rastro de creyentes en el desierto.

Vistas así las cosas,
Quizás no haya culpas, muchacho,
En estos vaivenes que nos arrojan, que nos interceptan,
Que nos reducen giro a giro, día a día
Al polvo y movimiento que somos.
Hasta que demos contra el fondo de las formas
Donde la gravedad sea algo cuestionable,
Y, de pronto, el amor se vuelve la piedra
Y nosotros -juntos o separados-
La pendiente que lo guía, lo retuerce
Y lo enfrenta impasible a sus posibilidades.
Hermoso poema donde la fuerza gravitacional juega un papel definitivo, pero están también los choques que por suerte a veces son inelásticos y podemos quedar unido con otro ser en tirno amor. Un gusto leerte.
 
O de pronto la piedra quede detenida en alguna muesca y sobreviva sin caer
en el abismo, todo puede suceder en esta vida. Placer de lectura tus letras,
gracias por compartirlas. Besitos cariñosos vuelen hasta ti.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba