calammaro
Poeta asiduo al portal
Serán, tus dedos los bastardos,
que arranquen a bocados
este corazón,
maltrecho del pecho
por tantos recuerdos
que nunca vivió...
Serán los ojos ciegos que nunca me vieron,
serán los fardos de los bandoleros,
el cerrar de persianas bajo tus pestañas,
Será el quiero y no puedo...
Y en mi azotea ya no quedan nidos,
Del alar cansado de paloma inquieta,
si de este esqueleto se apodera el frío,
no quedan bienvenidas tras esa puerta...
Dirá la verdad
este mi epitafio,
que siempre lloré
a quien no me amó...
y vestido de olvido
con el alma en vilo
siendo tu marido,
y tu, mi mujer...
que arranquen a bocados
este corazón,
maltrecho del pecho
por tantos recuerdos
que nunca vivió...
Serán los ojos ciegos que nunca me vieron,
serán los fardos de los bandoleros,
el cerrar de persianas bajo tus pestañas,
Será el quiero y no puedo...
Y en mi azotea ya no quedan nidos,
Del alar cansado de paloma inquieta,
si de este esqueleto se apodera el frío,
no quedan bienvenidas tras esa puerta...
Dirá la verdad
este mi epitafio,
que siempre lloré
a quien no me amó...
y vestido de olvido
con el alma en vilo
siendo tu marido,
y tu, mi mujer...