Teyalmendras
Poeta recién llegado
Salto al vacío tras mis sueños,
persigo las inalcanzables distancias
que brotan excelsas de su horizonte anaranjado.
Emprendo el largo viaje,
tras de mi
desaparece el camino;
solo queda la tierra que cae de mis raíces
esparcida y disipada.
Un periplo eterno, áspero y triste;
allí queda todo
y ahora todo es nada.
A través del cristal rueda en bucle el paisaje,
gira y desaparecen mis mañanas soleadas
aquellas tardes contigo entre risas,
se evaporan etéreas las noches dulces de tu cama.
Ahora
estoy solo y desorientado.
Camino por lugares extraños a mi mundo
sin palabras conocidas, no hay ya voces amables,
siento el frio en las miradas que me esquivan
desconfiadas y anónimas.
Mientras tu sigues tan lejos
atrozmente inmaterial,
desvanecida en los espejismos de mi memoria.
Todo queda por emprender
por descubrir.
Abrira mi esfuerzo un camino prospero y fecundo,
esperare que pronto florezcas por él.
Aguardare soñando en tu bonita mirada
en el calor de tus recuerdos,
de tus mañanas soleadas