Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Enloquecidamente siento que mi alma necesita tus manos,
atolondradamente siento que mis pasos se caen,
preciso tanto de ti,
que infidente me sugiero,
para gritar a tu oído,
que tenerte cerca se llora mi impaciencia,
que por acariciarte se muere mi espíritu,
afiebro pensado que el tiempo se ríe,
con nuestra utopía,
señero me encuentro en este circulo inaudito,
en el que me he enfrascado.
Duermo y te llamo,
despierto y te sueño,
balbucean palabras desde mi garganta,
que gimen tu nombre,
y asirte desde mi piel,
se ha vuelto eterno,
y olerte desde mis fauces,
se ha vuelto insípido,
como deseo tenerte cerca,
como ansío que llames a mis ojos,
quienes se sientan a transpirar dolor,
dolor que ha concitado tu ausencia.
Lloro tu presencia,
que se ha vuelto eterna,
detrás de mis sentidos,
quienes sólo manifiestan desesperanza
y callan....,
para no desbordar silencio entre mis besos,
caricias de añil ambrosía,
sucumben sobre mis sienes,
para que el espacio por fin me de su tregua,
tregua que precipito por encontrar,
detrás de tus labios,
atrás de tus risas,
que presiento serán el bálsamo buscado,
y como tesoro pirata,
no se deja descubrir,
por este transeúnte encallado en arrecifes,
que no dan paso para encontrar la fortuna,
que desde sus años piden la tregua,
que presiento desde mis abriles guardas.....
atolondradamente siento que mis pasos se caen,
preciso tanto de ti,
que infidente me sugiero,
para gritar a tu oído,
que tenerte cerca se llora mi impaciencia,
que por acariciarte se muere mi espíritu,
afiebro pensado que el tiempo se ríe,
con nuestra utopía,
señero me encuentro en este circulo inaudito,
en el que me he enfrascado.
Duermo y te llamo,
despierto y te sueño,
balbucean palabras desde mi garganta,
que gimen tu nombre,
y asirte desde mi piel,
se ha vuelto eterno,
y olerte desde mis fauces,
se ha vuelto insípido,
como deseo tenerte cerca,
como ansío que llames a mis ojos,
quienes se sientan a transpirar dolor,
dolor que ha concitado tu ausencia.
Lloro tu presencia,
que se ha vuelto eterna,
detrás de mis sentidos,
quienes sólo manifiestan desesperanza
y callan....,
para no desbordar silencio entre mis besos,
caricias de añil ambrosía,
sucumben sobre mis sienes,
para que el espacio por fin me de su tregua,
tregua que precipito por encontrar,
detrás de tus labios,
atrás de tus risas,
que presiento serán el bálsamo buscado,
y como tesoro pirata,
no se deja descubrir,
por este transeúnte encallado en arrecifes,
que no dan paso para encontrar la fortuna,
que desde sus años piden la tregua,
que presiento desde mis abriles guardas.....