Alejandro Leza
Poeta recién llegado
Amaneceres dulces,
escurriendo por las veredas de mi tiempo
seducido con el sabor de tu figura
que se vierte húmeda sobre el fuego de este templo.
Amaneceres claros,
inundando el corazón que se queda calmo
cuando un dicho tuyo lo arrima a tu costado.
Amaneceres interminables,
luchando porque el sol no salga tanto;
amaneceres sosegados...
mi tregua hermosa cuando hacemos el amor.
escurriendo por las veredas de mi tiempo
seducido con el sabor de tu figura
que se vierte húmeda sobre el fuego de este templo.
Amaneceres claros,
inundando el corazón que se queda calmo
cuando un dicho tuyo lo arrima a tu costado.
Amaneceres interminables,
luchando porque el sol no salga tanto;
amaneceres sosegados...
mi tregua hermosa cuando hacemos el amor.
Última edición: