Trémula luz de la luna

Spasst

Poeta asiduo al portal
Reflexionando desde el grao a la lontananza,
enseñaba la luz de la luna piélago.
Caído el sol acudía a la ribera,
a por ese reflejo buscado,
allí donde se agotaba la mar.
Tratándolo de alcanzar ensimismado,
decidí:
"flotaré mi velero improvisado".
Por velas:
sucios harapos;
por camarote: un pequeño nicho
de tablones preparados.

Comenzó mi travesía.
Viento en popa,
me advirtió mi aturrullado vigía:
'acercamonos a un arrecife'.
De valiente por la ignorancia,
todavía en pleamar,
a rebasarlo me atrevía.
Siniestrado el casco,
¡nada insalvable!, o eso decía.
Bellas palabras y falsas promesas,
la marea alta persistía,
y yo cantaba alborozado en la proa
Mientras reseñaba mi vigía:
'nuevos arrecifes'.

Rauda la mar bajaba, mi velero encallaba,
y yo, engañado, malogrado,
a nado retornaba.
Busqué el faro,
en sus consejos me cobijaba.
¿Qué amor manifiestase bicéfalo?

Me aislé del mar una fase lunar.
Visitabame la gaviota
que hacía llegar las noticias,
Acordé del mar "más no me moja".
No obstante, lo cual*, después de años,
por las noches: volví a soñar.
 
Última edición:
Reflexionando desde el grao a la lotananza,
enseñaba la luz de la luna piélago.
Caído el sol acudía a la ribera,
a por ese reflejo buscado,
allí donde se agotaba la mar.
Tratándolo de alcanzar ensimismado,
decidí:
"flotaré mi velero improvisado".
Por velas:
sucios harapos;
por camarote: un pequeño nicho
de tablones preparados.

Comenzó mi travesía.
Viento en popa,
me advirtió mi aturrullado vigía:
'acercamonos a un arrecife'.
De valiente por la ignorancia,
todavía en pleamar,
a rebasarlo me atrevía.
Siniestrado el casco,
¡nada insalvable!, o eso decía.
Bellas palabras y falsas promesas,
la marea alta persistía,
y yo cantaba alborozado en la proa
Mientras reseñaba mi vigía:
'nuevos arrecifes'.

Rauda la mar bajaba, mi velero encallaba,
y yo, engañado, malogrado,
a nado retornaba.
Busqué el faro,
en sus consejos me cobijaba.
¿Qué amor manifiestase bicéfalo?

Me aislé del mar una fase lunar.
Visitabame la gaviota
que hacía llegar las noticias,
Acordé del mar "más no me moja".
No obstante, lo cual*, después de años,
por las noches: volví a soñar.
Un bello sueño bañado de olas y brisa marina. Me ha gustado. Saludos cordiales
 
Reflexionando desde el grao a la lotananza,
enseñaba la luz de la luna piélago.
Caído el sol acudía a la ribera,
a por ese reflejo buscado,
allí donde se agotaba la mar.
Tratándolo de alcanzar ensimismado,
decidí:
"flotaré mi velero improvisado".
Por velas:
sucios harapos;
por camarote: un pequeño nicho
de tablones preparados.

Comenzó mi travesía.
Viento en popa,
me advirtió mi aturrullado vigía:
'acercamonos a un arrecife'.
De valiente por la ignorancia,
todavía en pleamar,
a rebasarlo me atrevía.
Siniestrado el casco,
¡nada insalvable!, o eso decía.
Bellas palabras y falsas promesas,
la marea alta persistía,
y yo cantaba alborozado en la proa
Mientras reseñaba mi vigía:
'nuevos arrecifes'.

Rauda la mar bajaba, mi velero encallaba,
y yo, engañado, malogrado,
a nado retornaba.
Busqué el faro,
en sus consejos me cobijaba.
¿Qué amor manifiestase bicéfalo?

Me aislé del mar una fase lunar.
Visitabame la gaviota
que hacía llegar las noticias,
Acordé del mar "más no me moja".
No obstante, lo cual*, después de años,
por las noches: volví a soñar.
Un sueño intenso, esa busqueda que en este caso
engarza amor con mar, divinidad de imagenes entre
un lirismo asociado a una musicalidad que deja paso
a esas ideas de lo mejor soñado. excelente. saludos
amables de luzyabsenta
 
Reflexionando desde el grao a la lotananza,
enseñaba la luz de la luna piélago.
Caído el sol acudía a la ribera,
a por ese reflejo buscado,
allí donde se agotaba la mar.
Tratándolo de alcanzar ensimismado,
decidí:
"flotaré mi velero improvisado".
Por velas:
sucios harapos;
por camarote: un pequeño nicho
de tablones preparados.

Comenzó mi travesía.
Viento en popa,
me advirtió mi aturrullado vigía:
'acercamonos a un arrecife'.
De valiente por la ignorancia,
todavía en pleamar,
a rebasarlo me atrevía.
Siniestrado el casco,
¡nada insalvable!, o eso decía.
Bellas palabras y falsas promesas,
la marea alta persistía,
y yo cantaba alborozado en la proa
Mientras reseñaba mi vigía:
'nuevos arrecifes'.

Rauda la mar bajaba, mi velero encallaba,
y yo, engañado, malogrado,
a nado retornaba.
Busqué el faro,
en sus consejos me cobijaba.
¿Qué amor manifiestase bicéfalo?

Me aislé del mar una fase lunar.
Visitabame la gaviota
que hacía llegar las noticias,
Acordé del mar "más no me moja".
No obstante, lo cual*, después de años,
por las noches: volví a soñar.
Es posible no adentrarse en la mar y aún estar mojado por su amor...empapado y en los arrecifes hundirse sin más esperanza que el duelo del corazón, y si logras salvarte bien sabes que la evocación de aquellas aguas llegarán con todo su esplendor la cual nos dejará con la duda, con el incierto amor que un día fue nuestro...
 
Reflexionando desde el grao a la lotananza,
enseñaba la luz de la luna piélago.
Caído el sol acudía a la ribera,
a por ese reflejo buscado,
allí donde se agotaba la mar.
Tratándolo de alcanzar ensimismado,
decidí:
"flotaré mi velero improvisado".
Por velas:
sucios harapos;
por camarote: un pequeño nicho
de tablones preparados.

Comenzó mi travesía.
Viento en popa,
me advirtió mi aturrullado vigía:
'acercamonos a un arrecife'.
De valiente por la ignorancia,
todavía en pleamar,
a rebasarlo me atrevía.
Siniestrado el casco,
¡nada insalvable!, o eso decía.
Bellas palabras y falsas promesas,
la marea alta persistía,
y yo cantaba alborozado en la proa
Mientras reseñaba mi vigía:
'nuevos arrecifes'.

Rauda la mar bajaba, mi velero encallaba,
y yo, engañado, malogrado,
a nado retornaba.
Busqué el faro,
en sus consejos me cobijaba.
¿Qué amor manifiestase bicéfalo?

Me aislé del mar una fase lunar.
Visitabame la gaviota
que hacía llegar las noticias,
Acordé del mar "más no me moja".
No obstante, lo cual*, después de años,
por las noches: volví a soñar.
Bella travesia la de tus hermosos versos bañados por tus certeras y sensibles palabras. Me ha gustado mucho amigo Spasst. Un abrazo. Paco.
 
Un sueño intenso, esa busqueda que en este caso
engarza amor con mar, divinidad de imagenes entre
un lirismo asociado a una musicalidad que deja paso
a esas ideas de lo mejor soñado. excelente. saludos
amables de luzyabsenta
Muchas gracias, aprecio sus comentarios en buena medida. Un cordial saludo
 
Es posible no adentrarse en la mar y aún estar mojado por su amor...empapado y en los arrecifes hundirse sin más esperanza que el duelo del corazón, y si logras salvarte bien sabes que la evocación de aquellas aguas llegarán con todo su esplendor la cual nos dejará con la duda, con el incierto amor que un día fue nuestro...
Muy cierto compañero. Con cada ola que se acerca a la orilla, rompe golpeando la arena, trayendo con los remolinos y la espuma: un recuerdo; que, por natural, es bonito, y deja a su paso nostalgia por esas aguas que nos alzaban con blandos movimientos. Siendo las olas inagotables, hemos de recordar la vileza de las tormentas en algunos mares, y sumerginos para que nos lleven mecidos hasta la siguiente. Así hasta que la luz de la luna nos muestre el camino hasta otro mar y por tiempo cierren las heridas que nos pudo quedar. Un cordial saludo.
 
Reflexionando desde el grao a la lontananza,
enseñaba la luz de la luna piélago.
Caído el sol acudía a la ribera,
a por ese reflejo buscado,
allí donde se agotaba la mar.
Tratándolo de alcanzar ensimismado,
decidí:
"flotaré mi velero improvisado".
Por velas:
sucios harapos;
por camarote: un pequeño nicho
de tablones preparados.

Comenzó mi travesía.
Viento en popa,
me advirtió mi aturrullado vigía:
'acercamonos a un arrecife'.
De valiente por la ignorancia,
todavía en pleamar,
a rebasarlo me atrevía.
Siniestrado el casco,
¡nada insalvable!, o eso decía.
Bellas palabras y falsas promesas,
la marea alta persistía,
y yo cantaba alborozado en la proa
Mientras reseñaba mi vigía:
'nuevos arrecifes'.

Rauda la mar bajaba, mi velero encallaba,
y yo, engañado, malogrado,
a nado retornaba.
Busqué el faro,
en sus consejos me cobijaba.
¿Qué amor manifiestase bicéfalo?

Me aislé del mar una fase lunar.
Visitabame la gaviota
que hacía llegar las noticias,
Acordé del mar "más no me moja".
No obstante, lo cual*, después de años,
por las noches: volví a soñar.
unos versos que estremecen en un profundo sentir al lector, grato leerle
 

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