Trémula yo, perdí
Trémula yo, sin consigna alguna
he bifurcado las mil formas de verte,
sin espacios ni olvidos,
en un lugar tácito,
dónde arropo el miedo
por el constante brío.
Aún con ese cuerpo lánguido,
esa mirada muda, esa voz de amatista
-que atormenta mi cabeza-
y ha hecho cambiar esa aurora boreal,
de prisma a un verde-alelí
Sigo preguntándole al espejo
y a las millones de neuronas
alojadas en mi destellante vacío,
el por qué amarte tanto,
sin corazón que sienta,
mientras las lágrimas lerdas
]hablan y se duermen
en el frío abismal.
Transformé todo lo que tenía
en una promesa rosa,
ilusión cegada creé
sólo para que me amarás
sólo para perder.
Última edición: