El inverosimil tragaluz
misil enfurecido y fraudulento
Enpequeñece la aurora
aumentando los tornados
suplicando por los tormentos
Apaciguar las aguas
encubiertamente manchadas
para anexionar anquilosantes sedimentos
El juicio moral perverso
se atiene a dogmas
que laten en la razón dormida
y en la paloma blanca
que no prendió el vuelo
Asustado el corazón
dejo de latir
para su sustento
Acolchados paraguas
los charcos reflejaban
No pudiendo prestar atención
a los mensajes escritos
en el fondo de su bola de cristal
El miedo susurra
la inesistencia de la existencia
Quedando el vacio blanco
al que enfrentar en el frío
y ensuciar su abismo
La suerte del duende
no se rinde a la ética
y toda marca en el lomo
sera signo y fin
de la delicada supervivencia
Interrogar a los interrogantes
arrogantes
A los que se les corto la lengua
Magnifica escena
antes de dormir
poder agarrar la teta
y mamar hasta dejarla seca
Apresurado invento
el matasuegras
en la escena acalorada
El vino santifico el apoyo
y a su merced se hizo gala
del suculento y truculento desenlace
del ballenero envuelto en un rojo mar
El rojo clavel y la muerte
se conjugan en su rubor
El fuerte olor mitiga
el amargo sabor
de dejar al descubierto
las entrañas a la sazón
de parasitos sin pudor
Blanco, rojo, negro
Trémula e impregnada resistencia
en las catatumbas los restos hallas
Las agallas no tocan tu respirar
y si la noche
que no dejas atrás
09/07/2020
© Dikia
misil enfurecido y fraudulento
Enpequeñece la aurora
aumentando los tornados
suplicando por los tormentos
Apaciguar las aguas
encubiertamente manchadas
para anexionar anquilosantes sedimentos
El juicio moral perverso
se atiene a dogmas
que laten en la razón dormida
y en la paloma blanca
que no prendió el vuelo
Asustado el corazón
dejo de latir
para su sustento
Acolchados paraguas
los charcos reflejaban
No pudiendo prestar atención
a los mensajes escritos
en el fondo de su bola de cristal
El miedo susurra
la inesistencia de la existencia
Quedando el vacio blanco
al que enfrentar en el frío
y ensuciar su abismo
La suerte del duende
no se rinde a la ética
y toda marca en el lomo
sera signo y fin
de la delicada supervivencia
Interrogar a los interrogantes
arrogantes
A los que se les corto la lengua
Magnifica escena
antes de dormir
poder agarrar la teta
y mamar hasta dejarla seca
Apresurado invento
el matasuegras
en la escena acalorada
El vino santifico el apoyo
y a su merced se hizo gala
del suculento y truculento desenlace
del ballenero envuelto en un rojo mar
El rojo clavel y la muerte
se conjugan en su rubor
El fuerte olor mitiga
el amargo sabor
de dejar al descubierto
las entrañas a la sazón
de parasitos sin pudor
Blanco, rojo, negro
Trémula e impregnada resistencia
en las catatumbas los restos hallas
Las agallas no tocan tu respirar
y si la noche
que no dejas atrás
09/07/2020
© Dikia
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