Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
No intenten convencerme de que a su madre se la ha tragado un zapato.
No intenten convencerme de cosas imposibles, porque yo no creo en ellas.
No intenten convencerme de que el suicidio es una salida.
No intenten convencerme, no creo en su psicología inversa.
No intenten convencerme de que las cosas se arreglan, ya tienen bastante con lo suyo.
No intenten convencerme de cosas, porque todo se acaba sabiendo.
No intenten convencerme de su buen gusto por la poesía, nunca lo he puesto en duda.
No intenten convencerme de que el amor existe, porque nada existe, ni ha existido nunca.
No intenten convencerme de que soy Dios, ni de que no lo soy, porque es lo mismo.
No intenten convencerme de su buen juicio, de verdad, porque para ello necesitarían haber aprendido algo.
No intenten convencerme de lo que es cierto y de lo que no, porque para alguien con principios, todo es un engaño.
No intenten convencerme de que todo es mentira.
No lo intenten, de veras, es tiempo malgastado.
No cometan el error de incluirme en el mismo saco que todos ustedes.
No intenten convencerme de que estoy equivocado. Eso es imposible.
No lo intenten, que no, que no lo intenten.
Porque intentar todo ello es como si a Dios se lo tragara la Tierra.
No intenten convencerme de cosas imposibles, porque yo no creo en ellas.
No intenten convencerme de que el suicidio es una salida.
No intenten convencerme, no creo en su psicología inversa.
No intenten convencerme de que las cosas se arreglan, ya tienen bastante con lo suyo.
No intenten convencerme de cosas, porque todo se acaba sabiendo.
No intenten convencerme de su buen gusto por la poesía, nunca lo he puesto en duda.
No intenten convencerme de que el amor existe, porque nada existe, ni ha existido nunca.
No intenten convencerme de que soy Dios, ni de que no lo soy, porque es lo mismo.
No intenten convencerme de su buen juicio, de verdad, porque para ello necesitarían haber aprendido algo.
No intenten convencerme de lo que es cierto y de lo que no, porque para alguien con principios, todo es un engaño.
No intenten convencerme de que todo es mentira.
No lo intenten, de veras, es tiempo malgastado.
No cometan el error de incluirme en el mismo saco que todos ustedes.
No intenten convencerme de que estoy equivocado. Eso es imposible.
No lo intenten, que no, que no lo intenten.
Porque intentar todo ello es como si a Dios se lo tragara la Tierra.