Rózame con tu piel, que estoy herido
de mundo, de camino, compañera.
Que en el cántaro de tu boca, que me espera
se disuelvan, la pena y el olvido.
Rózame con tu piel, nada más, pido.
Que este huracán de adioses y regresos
me lleva desde el cielo de tus besos
hasta un infierno de días sin sentido.
Rózame con tu piel, que tu latido
me amarre a tu nobleza palpitante.
Quiero estar vivo, saber, a cada instante
que hay una luna, de los dos, que no ha dormido.
Rózame con tu piel, hoy he venido
a sacudirme el polvo de la espera.
Que es tan corta la noche, compañera,
con un tren en las sombras...detenido.
Marino Fabianesi
de mundo, de camino, compañera.
Que en el cántaro de tu boca, que me espera
se disuelvan, la pena y el olvido.
Rózame con tu piel, nada más, pido.
Que este huracán de adioses y regresos
me lleva desde el cielo de tus besos
hasta un infierno de días sin sentido.
Rózame con tu piel, que tu latido
me amarre a tu nobleza palpitante.
Quiero estar vivo, saber, a cada instante
que hay una luna, de los dos, que no ha dormido.
Rózame con tu piel, hoy he venido
a sacudirme el polvo de la espera.
Que es tan corta la noche, compañera,
con un tren en las sombras...detenido.
Marino Fabianesi
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